Imágenes, frases y estados para compartir

Reflexión

Cartas de amor para despedir a un perro fallecido

Un amigo canino siempre es una bonita bendición, de la que podemos estar más que agradecidos, por lo tanto su partida duele como pocas. Para ese sentimiento en el cual no hay palabras  bellas y melancólicas cartas para despedir a un perro fallecido. 

Emotivas cartas para despedir a tu perro

1. Te llevaré en mi corazón hasta mis últimos días. Fuiste mi gran compañero de la vida, mi mascota del corazón. Simplemente descansa en paz.

2. La vida es dura porque has partido y contigo miles de recuerdos. Más que una mascota eras mi amigo, mi acompañante, el que siempre tenía el corazón más tierno.

3. Descansa en paz y ve al cielo de los perros. Seguramente Dios te recibirá como a todas sus criaturas. Fuiste lo mejor que me pasó.

4. Mi perro me hizo sentir siempre que la verdadera amistad no tenía que ser entre humanos, que la suya era más vital, más hermosa y me hacía mejor persona. Por siempre lo extrañaré, por siempre lo amaré.

5. Luchaste hasta el final y eso fue así porque siempre te comportaste como una guerrera. Eras mi perrita y mi mejor amiga, la que siempre me esperaba y me buscaba.

6. No encontraré nunca un amor como el que me diste, como el que me hiciste sentir. Mi perrito ahora está en el Cielo, acompañado y disfrutando. Me quedaré aquí abajo, extrañándolo como nunca.

7. Despedirse de lo que uno ama es una empresa costosa. Gracias por haber venido a mi mundo y hacerlo un sitio mejor. Te amaré por siempre mi pequeño amigo.

8. Te tuve en mis manos cuando naciste y también ellas fueron las que te acariciaron cuando partiste. Gracias por todo el amor que me has dado. Yo siempre recordaré que tuve el mejor perro del mundo entero.

9. Recorriste veredas, recorriste las calles, hiciste feliz a quien te cruzabas y más que nada me llenaste de alegría a mí. Gracias por tanto, pequeño. Un perro puede ser superior a cualquier persona y tú me lo demostraste.

10. Miraré al cielo y me acordaré de ti; buscaré paz y te sentiré. No solo fuiste mi perro, sino mi mejor amigo, mi gran compañero.

11. Nunca quise una mascota, hasta que apareciste tú, con tus patitas locas y tu cola movediza. Con el tiempo me llenaste de alegría, tapaste mis tristezas y todo era perfecto ¿Ahora que haré sin ti? La vida duele como nunca.

12. Mi compañero de caminatas y de interminables siestas, el que me decía que sí en todo, el que me buscaba sin vueltas. Te amaré por siempre, mi amigo perruno. Descansa en paz, porque en el sitio en el que te encuentras no hay ya lamento ni dolor.

13. Despedirte no es fácil y siempre serás parte de mí. No tengo dudas que estarás en el cielo, en el lugar de las mascotas y muy feliz. Aquí te pensaré en cada momento de la mañana, de la noche y posiblemente el resto de mi vida.

14. La vida es dura cuando te quita lo que amas. Pero esa es la cuestión: perrita de mi corazón, tú siempre me amaste sin ninguna condición ¿Dónde hallaré amor más puro? ¿En qué ser encontraré semejante devoción? Te amo y te amaré, esa es la verdad que siempre tendrá mi corazón.

15. Las personas que nunca han tenido mascota no podrán entenderlo, lo mucho que se puede amar a ese amigo de cuatro patas y cola, lo que se lo puede extrañar. Miro al cielo y te busco, no creo que hayas partido. Aquí dejaste una familia entera y siempre te amaremos.

16. Dicen que a lo largo de la vida tienes varios amigos: algunos son pasajeros, otros duran más tiempo. Seguramente mi mascota no entra en esas categorías: el era, es y será mi único compañero eterno. Descansa en paz, ya no hay más dolor.

17. ¿Recuerdas nuestros viajes? ¿Te acuerdas de los momentos vividos y disfrutados? Yo los tendré en mi corazón, porque siempre serás mi gran perro. Te amo y te extrañaré el resto de mi vida.

18. Me costó mucho que confiaras en mí, porque habías perdido la fe en el ser humano. De a poco te abriste, de a poco me amaste y cuando me había olvidado en mi mejor amigo te habías convertido. Hoy tu partida destroza mi corazón. Ya nada será igual.

19. Dios me ama mucho porque me envió un ángel con cuatro patas y cola. Sí, mi perro fue una bendición divina, me lleno de alegría en cada momento de la vida. Te amo mi pequeño y espero que descanses en paz. Sabes que en la tierra tu amiga siempre te va a extrañar.

20. Y en estos momentos desearía ir al cielo, para verte y jugar, para disfrutar tu sonrisa y también tu tierno amar. Fuiste una perra sensacional, criatura de Dios como pocas y mi más fiel guardián.

Loading Facebook Comments ...

Dejar una respuesta